| 03 - 06 - 2024

La legionela, una bacteria que puede causar la enfermedad del legionario, es un riesgo significativo para la salud en instalaciones acuáticas mal mantenidas. Para los propietarios de piscinas, es esencial comprender los riesgos asociados con la legionela y tomar medidas preventivas para garantizar la seguridad de todos los usuarios. En este post, exploraremos qué es la legionela, cómo puede afectar a las piscinas y qué pasos puedes seguir para mantener tu piscina segura y libre de esta peligrosa bacteria.

¿Qué es la Legionela?

La Legionela es un tipo de bacteria que se encuentra en ambientes acuáticos, tanto naturales como artificiales. La más conocida de estas bacterias es Legionella pneumophila, que puede causar la enfermedad del legionario, una forma grave de neumonía. Esta enfermedad puede ser particularmente peligrosa para personas mayores, fumadores y aquellos con sistemas inmunológicos debilitados.

¿Cómo afecta la legionela a las piscinas?

Las piscinas y otros sistemas de agua recirculada, como jacuzzis y spas, pueden ser un caldo de cultivo ideal para la legionela si no se mantienen adecuadamente. La bacteria se reproduce en agua tibia, especialmente cuando la temperatura del agua está entre 20 y 50 grados Celsius. Los sistemas de agua mal gestionados, la acumulación de sedimentos y la falta de desinfección adecuada pueden aumentar el riesgo de crecimiento de legionela.

Síntomas de la enfermedad del legionario

Es crucial estar al tanto de los síntomas de la enfermedad del legionario para tomar medidas rápidas en caso de exposición. Los síntomas incluyen:

  • Fiebre alta
  • Tos persistente
  • Dificultad para respirar
  • Dolor muscular
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza

Si tú o alguien que usó la piscina presenta estos síntomas, es importante buscar atención médica de inmediato.

Medidas preventivas para mantener tu piscina libre de legionela

Mantener tu piscina segura y libre de legionela requiere un mantenimiento riguroso y constante. Aquí te ofrecemos algunos pasos esenciales:

  1. Monitoreo Regular de la Calidad del Agua
    • Realiza pruebas regulares del agua de la piscina para asegurarte de que los niveles de cloro y otros desinfectantes se mantienen dentro de los rangos recomendados. El cloro es efectivo para matar la legionela cuando se mantiene en niveles adecuados.
  2. Limpieza y Desinfección del Sistema de Filtrado
    • Asegúrate de que el sistema de filtrado de la piscina esté limpio y funcionando correctamente. La acumulación de sedimentos puede proporcionar un ambiente favorable para el crecimiento de bacterias.
  3. Control de la Temperatura del Agua
    • Mantén la temperatura del agua de la piscina por debajo de los 20 grados Celsius cuando no esté en uso para reducir el riesgo de proliferación de legionela.
  4. Inspección y Mantenimiento Regular del Sistema de Agua
    • Realiza inspecciones y mantenimientos regulares del sistema de agua de la piscina para detectar y corregir cualquier problema antes de que se convierta en un riesgo.
  5. Educación y Capacitación del Personal
    • Si cuentas con personal que ayuda en el mantenimiento de la piscina, asegúrate de que estén bien capacitados en las mejores prácticas para prevenir la legionela.

Tratamiento en caso de contaminación

Si se detecta la presencia de legionela en tu piscina, es crucial actuar de inmediato:

  1. Cerrar la Piscina Inmediatamente
    • Prohíbe el acceso a la piscina hasta que se haya abordado el problema.
  2. Desinfección Choque
    • Lleva a cabo una desinfección choque utilizando una dosis elevada de cloro o un desinfectante aprobado para eliminar la bacteria.
  3. Consultoría Profesional
    • Considera contratar a un profesional en mantenimiento de piscinas para una limpieza y desinfección exhaustivas, así como para implementar medidas preventivas adicionales.

Conclusión

Mantener tu piscina libre de legionela es esencial para garantizar la salud y seguridad de todos los usuarios. A través de un mantenimiento riguroso y la adopción de prácticas preventivas, puedes minimizar el riesgo de esta peligrosa bacteria. Recuerda, la prevención es siempre la mejor estrategia. Con una piscina bien cuidada, no solo proporcionas un lugar seguro para la diversión y el ejercicio, sino que también proteges la salud de tus amigos y familiares.